Carlos es un hombre al que su mujer recientemente le ha
echado de casa. Al no tener a donde ir, decide irse a vivir con su madre a su
habitación de la adolescencia.
Carlos vive amargado, desde que su mujer le dejó no encuentra ninguna razón para
ducharse, vestirse o salir de casa, así que se dedica
a comer hamburguesas y beber whisky barato. No tiene ni un duro, su mujer se ha
quedado la casa, el coche, y a Calcetines, su amado perro.
Era martes 13, la tormenta era muy fuerte, y de repente la
tele dejó de funcionar, la antena se había caído y Carlos ya no podía ver el show
de las Kardashian, así que decidió que lo único que podía hacer para acompañar a su whisky
marca Carrefour, era escuchar la radio.
Cogió la antigua radio de su abuela. Después de 15 minutos de cantos gregorianos, por fin sonó algo decente, Mecano, su grupo favorito comenzó a sonar con “Hawái Bombay”. Para cuando acabo la canción, Carlos había tenido una gran idea, pero para realizarla necesitaba
dinero.
Arruinado, Carlos decide que la solución es introducirse en su antigua casa y robar las joyas de su
mujer, especialmente el anillo de compromiso. El proceso es fácil, mientras su mujer saca a Calcetines de paseo, Carlos se
cuela en su antigua casa y coge el anillo de compromiso que sabe que su mujer
ya no lleva.
Una vez vendido en ``compro oro´´, compra un
billete a Hawái para superar su miedo a los
aviones.
Una vez en Hawái, estando en
la playa, se le ocurrió empezar a hacer figuras de tiburones
en la arena, observando una reacción positiva por
parte de la gente, ya que les gustaba lo que Carlos hacía. Debido a eso, tuvo la idea de en vez de seguir haciéndolas con arena, hacerlas con arcilla y pintarlas al tamaño real de los tiburones, para así grabar las reacciones de la gente y ver si sus esculturas de
verdad eran tan realistas.
Carlos colocaba sus esculturas en la orilla del mar para que
la gente las viese, y se sorprendió gratamente al
ver que la gente las confundia con tiburones reales.
A Carlos se le ocurrio la idea de grabar las reacciones de la
gente y subirlas a YouTube.
Esto empezó como un hobbie, puesto que él en ningún momento buscaba con esto ninguna
fama, simplemente juntó lo que más le gustaba en la vida: esculpir y los tiburones. Poco a
poco Carlos empezó a ganar subscriptores en su canal de
YouTube y fue superando en poco tiempo a grandes YouTubers de este pais.
Consiguió en muy poco tiempo hacerse muy
famoso, las marcas se interesaban por su figura para publicitarse, lo paraban
por las playas de Hawai...
Podíamos decir que lo tenía todo: fama, dinero, salud... Pero se dio cuenta de que a
pesar de todo esto, él no era lo suficientemente feliz.
Un día estando en un chiringuito de playa
recibió una llamada que cambió su vida. Era
su ex-mujer, que, al ver lo bien que le iba en la vida, llamó a Carlos suplicando que volviera con ella. Él ante esta llamada reaccionó muy enfadado
y tiró el movil al mar. La camarera del chiringuito al verlo tan
disgustado le preguntó que le ocurría, comenzaron a hablar y se acabaron gustando, tanto que
decidieron empezar a tener citas y más tarde una
relación.
La camarera (Lila Stich) era una gran amante del arte e
impulso a Carlos a que fundara un museo para la gente pudiera observar el
genial trabajo que realizaba carlos cuando esculpia tiburones. Los dos se
pusieron manos a la obra y gracias a el dinero que YouTube le habia dado y a
varios meses de duro trabajo consiguieron crear el museo que tanto habian
deseado el museo Carlos I.
El museo fue un exito, en el exponia sus esculturas de todos
los tipos de tiburones y no solo eso, si
no tambien de su esqueleto y partes internas.
El museo Carlos I de ha convertido en uno de los mas
visitados del planeta y uno de los mas educativos.
Carlos y Lila donaron el dinero que consiguieron gracias al
museo a una organizacion que trata de ayudar a los tiburones para que no los
pesquen y vivan en felicidad.
Carlos y Lila vivieron felices en Hawai donde llevaban una
vida humilde y formaron una familia con 2 hijos y recuperaron al antiguo perro
de Carlos, Calcetines, que tambien vive con ellos.
Fin.